No he vuelto
No he vuelto, porque nunca me he marchado. No me he marchado porque nunca he estado.
Esto que lees es un fragmento más de una distopía, de los pensamientos enfermos e irreales de un enfermo irreal.
Pero sí, gracias al tiempo que me ha concedido el breve paréntesis de nubes e internet, he coleccionado en mi cerebro y mi libreta algunas píldoras que colocaré por aquí.
No hay nada como pensar cuando hay tanto en qué pensar.
1 comentarios:
Y no he estado porque todavía no he llegado a ser...
Me alegro de que hayas retomado tu bitácora, amigo.
Salve Dios tus píldoras por muchos años, y nosotros que las tomemos.
¿Y hay tanto en qué pensar porque no hay tanto que hacer?, ¿o acaso hay mucho que hacer que necesita ser pensado?
Publicar un comentario