La felicidad es como el alcohol en una fiesta con barra libre
Un amigo de un amigo mío comentaba el otro día que la felicidad es como el alcohol en una fiesta con barra libre.
Podrás consumir toda la que quieras en ese momento pero, lamentablemente, no podrás envasar raciones de felicidad al vacío para consumirlas unos días, unos meses, o unos años más tarde, cuando estés apesadumbrado o la vida no te sonría tanto.
Hay que aprovechar la felicidad cuando llega al igual que, como decimos en La Rioja, hay que regar cuando pasa agua.
Sé feliz si las circunstancias te lo permiten y aprovecha el momento, que nunca sabes cuánto va a durar (a diferencia de la fiesta con barra libre).
Y mucho ojo: la felicidad, al igual que el exceso de alcohol en la fiesta de barra libre, puede obnubilar tus sentidos y hacer que percibas la realidad -si es que existe tal cosa- de una forma totalmente diferente.
Carpe diem decían, amigo mío, carpe diem mientras puedas.
