sábado, 13 de diciembre de 2008

Mientras hay vida, hay esperanza

Pasamos la vida esperando.
Espero que..., espero a.., espero hasta..., espero hasta que..., espero a ver si...

Toda nuestra vida es espera.
Mientras hay vida, hay esperanza.

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sábado, 15 de noviembre de 2008

Cuestión de ciclos

Lo malo de los ciclos buenos es que son finitos; lo bueno de los ciclos malos es que no son infinitos.

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lunes, 3 de noviembre de 2008

La realidad no existe

Todo es falso, ni siquiera la realidad existe: si existiera, sería mucho peor y más dolorosa que lo que has conocido.
Considera una suerte que todo sea mentira, hasta esto que lees.

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domingo, 2 de noviembre de 2008

Adjunto te envío

No me considero maniático, pero tengo atragantada esta expresión de "Adjunto te envío bla, bla, bla."

Gramaticalmente no será incorrecta, pero me suena... mal: dejémoslo ahí.
¿Acaso poner "Te adjunto X ...", "Te envío X adjunto" o "Te envío adjunto X" me hace parecer más simple, más llano, más "de andar por casa"?

No me importa: para esto quiero ser tan simple como sea posible.

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sábado, 1 de noviembre de 2008

Perdiendo la paciencia

Un amigo de uno de mis amigos está perdiendo la paciencia ¡y al precio que se ha puesto!

Es época de crisis, de futura recesión, de miedo y desconfianza. Nos llegan mensajes del tipo "el que tenga un duro que lo guarde", "los buenos tiempos han acabado", "esto va a ser muy largo", "jamás habíamos vivido algo así", etc.

El petróleo baja, pero la cotización de la paciencia sube. Y no nos podemos permitir perderla. Esperemos que se encuentre un rebote.

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jueves, 30 de octubre de 2008

La felicidad es como el alcohol en una fiesta con barra libre

Un amigo de un amigo mío comentaba el otro día que la felicidad es como el alcohol en una fiesta con barra libre.

Podrás consumir toda la que quieras en ese momento pero, lamentablemente, no podrás envasar raciones de felicidad al vacío para consumirlas unos días, unos meses, o unos años más tarde, cuando estés apesadumbrado o la vida no te sonría tanto.

Hay que aprovechar la felicidad cuando llega al igual que, como decimos en La Rioja, hay que regar cuando pasa agua.

Sé feliz si las circunstancias te lo permiten y aprovecha el momento, que nunca sabes cuánto va a durar (a diferencia de la fiesta con barra libre).

Y mucho ojo: la felicidad, al igual que el exceso de alcohol en la fiesta de barra libre, puede obnubilar tus sentidos y hacer que percibas la realidad -si es que existe tal cosa- de una forma totalmente diferente.

Carpe diem decían, amigo mío, carpe diem mientras puedas.

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lunes, 27 de octubre de 2008

No he vuelto

No he vuelto, porque nunca me he marchado. No me he marchado porque nunca he estado.

Esto que lees es un fragmento más de una distopía, de los pensamientos enfermos e irreales de un enfermo irreal.

Pero sí, gracias al tiempo que me ha concedido el breve paréntesis de nubes e internet, he coleccionado en mi cerebro y mi libreta algunas píldoras que colocaré por aquí.

No hay nada como pensar cuando hay tanto en qué pensar.

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sábado, 25 de octubre de 2008

Talento e innovación

A partir de un comentario de Miguel Arjona, profesor de estrategia de ICADE, esta mañana me he encontrado pensando en esto:
Al final todo es discutible, relativo y "depende". Pero parece claro que si nos rodeamos con gente con talento y se les dan los medios necesarios para desarrollar este talento, se generará creatividad; y si esta creatividad se encauza dentro de nuestra cultura empresarial y se utiliza para generar soluciones para los clientes y darles valor, habremos innovado.

Así que para innovar tenemos que dejar hacer (y pensar) a aquellos que tienen mucho talento, y verlo como algo positivo dentro de nuestras empresas.

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jueves, 10 de abril de 2008

La innovación y los niños

Esta tarde he asistido a una conferencia sobre innovación que impartía Fernando Trías de Bes, coautor junto a Philip Kotler del libro Marketing Lateral.


En un momento de su ponencia, Trías de Bes indicaba que la innovación aplicada al marketing (el marketing lateral) consiste en un proceso que se divide en tres partes:

  • Fijación del foco en algo que requiera nuestra atención: por ejemplo, una Flor.
    • ¿Qué problema tienen las flores? Que se mueren.
  • Desplazamiento lateral: Busco una solución, aunque sea (o parezca) imposible
    • Estaría bien crear o encontrar una flor que nunca muera
    • Esta solución es imposible, no es lógica. Yo sé que las flores se mueren. Se ha creado en mi mente un hueco lógico, una paradoja.
  • Buscar una solución o alternativa. Rellenar el hueco.
    • Por ejemplo: Creo una flor de plástico ==> Esta "flor" no se morirá nunca.
La verdadera innovación según Trías de Bes nace en la segunda parte del proceso, en la búsqueda de soluciones (aunque sean absurdas) que rompan con lo establecido: en el salto lateral.
Los seres humanos nos regimos habitualmente por normas estrictas que hemos ido almacenando en el cerebro (paradigmas, costumbres) de forma consciente o inconsciente y que nos impiden valorar algunas soluciones porque a priori "son imposibles".
La tercera parte del pensamiento creativo es más racional y analítica: "sólo" trata de buscar una solución, un enlace. Trata de poner lógica a lo ilógico, a lo imposible.

Más adelante en su exposición, Trías de Bes ha hablado de la similitud de la innovación con el humor. Innovar, para él, sigue el mismo proceso que contar un chiste.
Cuando te cuentan un chiste, escuchas una historia y en alguno de los momentos, te das cuenta de que se ha producido una paradoja, un desplazamiento lateral, algo ilógico que ha generado confusión o una situación graciosa.
Es en ese momento cuando "pillas" el chiste y te ríes: acabas de cubrir el hueco.

Llegado a ese punto me he acordado de los niños, y de la relación que tienen con la innovación.
Los niños son unos innovadores excelentes, son máquinas de generar ideas ingeniosas hasta que prostituimos su cerebro con nuestras normas de adulto: "no digas eso, que son tonterías".
En el momento en el que un niño deja de tener ideas "creativas", se ha hecho mayores: ha madurado.

Un niño podría pensar perfectamente que sería un gran invento el padre o la madre de alquiler, que me permita jugar con ellos siempre que quiera sin preocuparme de lo ocupada u ocupado que están mi mamá o papá titulares con su trabajo.
También piensa que con una tirita se podría curar a su juguete favorito cuando se ha roto -al igual que cuando él se corta-, y no entiende cómo la tienda de la esquina está siempre vacía... ¡Con lo fácil que parece vender todo "a una peseta" para que todo el barrio entre en mi tienda! ¡Eso me haría rico!

Los mayores destacamos (y no siempre) en la búsqueda de los enlaces, de las soluciones; en rellenar el hueco que han generado las paradojas. Los niños son especialistas en generarlas.

Al menos para mí, con el humor pasa lo mismo. Los niños pequeños no entienden los chistes a la primera: hace falta explicárselos varias veces hasta que lo logran comprender. No ven las paradojas porque su mente no está entrenada para ir por el carril de lo establecido. Precisamente por eso, son tan buenos innovando.

La conclusión que he sacado esta tarde es que para obtener ideas innovadoras, hay que razonar como un niño y luego enlazar como una persona mayor (por ejemplo, un ingeniero).

Piensa como un niño para obtener respuestas diferentes.

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